20140614

De cómo imaginar el universo sin Tierra

Hoy...




son casi cinco meses del último post.
como la vez que abrí los ojos en la oscuridad.
y una mirada estaba viéndome fijamente.
y las veces en que antes de dormir imaginaba.
cómo sería el universo sin Tierra.


me vino bien el aire
húmedo
fresco


autodestrucción
soy un imbécil, torpe


Cantina "La Conquista"
Ramón López Velarde"
Paul Auster no es tan bueno como dices"
el tac, tac, tac del pinche mudo"



¿me vino bien el aire?
¿húmedo?
¿fresco?


quería decirte que soy un imbécil,
lo que ya sabes.
caminar por Carranza.
y por dieciséis de septiembre.



me gustaba imaginar al universo sin Tierra,
a veces sigo haciéndolo,
ya no se siente tan culero como cuando tienes 5 años, claro,
ahora es terapéutico,
como el curioso incidente del perro a medianoche,
así es como dejas al universo sin Tierra.








20140116

Haiku 5


Pantalón roto

donde pierdo la razón;

siento tu calor.

20131002

De cómo llegar al Cinturón de Orión

Viéndote (reír).
Y disfrutar de esa risa, tu risa.
Disfrutarte mientras pasan los recuerdos que tengo de ti.
Después de todo, hay muchas cosas que no te he contado.
Algunas sí, igual que tú a mí.
Como cuando me dijiste que yo sacaba lo más rubia en ti.
Y reír.

Tocándote 
en colores, en sonidos y en sabores.
En música viejita, música de tríos.
En música de Julio Jaramillo. Hasta el amanecer. 
Toma mi mano en la oscuridad
Tómala en colores de tu piel. Con los que te manchas cada día.
Y con el sabor que me queda de ti.

Besándote,
y despegar rumbo a Orión desde tu brazo
lleno de polvo estelar.
Donde comienzan a formarse planetas, asteroides y lunas;
como las de octubre. 
Dicen los antiguos que de venimos de esa constelación.
Ahora yo regresó hasta allá besándote.

Así es como llego al Cinturón de Orión.
Y acordándome de tu risa.

20130812

Haiku 4




Hoy quiero ser tu
fantasía de noche.
Mañana también.

20130604

Haiku 3

Ya no seguiste

hipnotizándome más.


Te alejaste.



20130402

Haiku 2



Decirte adiós

y querer abrazarte;

tenerte aquí.





Haiku 1

M
   u
     e
       r
        o
           en tu voz



sin poder respirar más,

cuando te veo. 






20130323

De cómo estar atento en clase (part. III)

Cuando tomen lista, procura escuchar tu nombre y atender con un presente.
Pero es difícil hacer eso cuando vienes y te plantas frente a mí con esa sonrisa que vence toda fortaleza construida alrededor de mi persona.
Diez horas después sólo puedo decir te quiero y sentir tus manos, delgadas, suaves.
Bueno, por el momento sólo quedan esas diez horas.

Aquel zumbido que extenuaba mi oído izquierdo está por irse. Ahora puedes hablarme de cualquier lado y contarme esas historias de verdad.
Las mismas historias de antes, pero contadas de diferente manera. A tu manera. Tal cual me atiendes.
Podré llenarme de ti para que podamos caminar al unísono del aire.

Siéntate conmigo, que aquí te he esperado.

20130223

21.52

Hoy...

estuvo sentado aquí,
junto a los dos boletos para The Maine,
contando historias de verdad,
historias que ocurrieron en algún punto del pasado.
Historias de ellos. 

Después de vivir 6 meses lejos, solo, 
ocurre que aún está presente
lo sucedido en los cuentos de hadas.
Sigues al centro de mi pecho, sofocándome.

Cuando estaba por irse,
agarró el dibujo de la ola,
lo miró.
Después de una mueca 
sólo lo aventó sobre el escritorio
y caminó a la puerta.

¿Cuéntame qué pasaba por tu cabeza?
¿Qué sientes ahora?
Dímelo al oído, toma mi brazo.
Acércate para olerte y recordarte.

Cuando salió por fin logré respirar.
Fui por el dibujo y lo coloqué en su lugar,
siempre lo ha tenido.
Me murmuré a mí mismo,
Hacia mis adentros,
esas historias que pretendían vivir eternamente.

Antes pensé conocerte, ¿sabes?
Y me sorprendiste totamente. A la mala.
Ahora hay esas mismas dudas, 
los mismos tú y yo. 

Sin embargo no se fue.
Sigue afuera, vigilando.
Alerta de mis movimiento y pensamientos.
Mientras él espera por mí
yo espero que se vaya.
Pero es cansado. 


20130210

Por seguir...

¿Qué debo decirte cuando tengote frente a mí?
¿En palabras lo que siento por ti?
¿O debo callar y observarte?
¿Tocarte, tal vez?

Con un fino roce entre nuestras manos...